Confesión: lo hice con mi cuñada y no me arrepiento
Voy a escribirlo aquí porque no se lo puedo contar a nadie de mi vida real.
Llevaba dos años fijándome en ella. Mi cuñada. La mujer de mi hermano. Sí, ya sé, ya sé. Si lo lees frío suena fatal. Si lo vives, no es tan frío.
En una boda en agosto, las dos un poco borrachas, terminamos en la terraza del hotel. Yo dije «qué calor» y ella me besó. No me besó como prueba. Me besó como llevaba dos años queriendo besarme, lo supe en el primer segundo.
No pasó nada más esa noche. Pasó tres semanas después, en su casa, mientras mi hermano estaba de viaje de trabajo. Y otra vez en octubre. Y otra en diciembre.
Hoy ella sigue casada con él. Yo sigo soltera. Hace seis meses que no nos hemos vuelto a tocar. Hablamos como si nada. A veces me pregunto si fue real o un sueño largo.
No me arrepiento. Y no, no le voy a decir nada a mi hermano. Es ella quien tiene que vivir con su elección, no yo. Yo solo viví la mía.
Bollera con orgullo, copywriter, militante de causas perdidas.
Hostia. Esto es un cuento corto perfecto. Y lo más fuerte es lo de «yo viví la mía».
El final me ha dejado en silencio. Suscribo cada coma.
Yo no podría callarme. Cada quien con sus líneas, pero yo no podría.
Me parece muy egoísta lo que cuentas, sinceramente. Las mujeres deberíamos cuidarnos más entre nosotras.
A los 50 te das cuenta de que hay cosas que solo se cuentan en sitios como este. Bienvenida.
@esperanza_cabrera ya estaríamos cuidando más a la cuñada si fuese ella la que decidiese, no? Aquí cada una con su vida.
Brutal. Bienvenida al club de las que han cargado con un secreto bonito y pesado a partes iguales.