Punto Violeta: no es paranoia, es Madrid (o Sevilla, o tu pueblo)
Anoche, 23:40, calle Reyes Católicos. Tres minutos andando a casa. Un hombre. «Guapa, ¿adónde vas tan rápido?». Bajo la vista. Acelero. Me sigue 80 metros. Cruzo y entro a un bar abierto fingiendo que esperaba a alguien.
Lo cuento esta mañana a mi madre. Respuesta automática: «hija, pues sal antes». Lo cuento a mi grupo del cole, todas chicas: 9 de 11 cuentan algo parecido del último mes.
No es paranoia. Es estadística. Y dejar de contarlo lo hace invisible, no inexistente.
Propuesta: que abramos un hilo permanente donde colguemos micro-experiencias. Sin drama, solo datos. Hora, calle, qué pasó, cómo te sentiste. Para que cuando nuestras madres vuelvan a decir «pero hija, no es tan grave», tengamos el mapa entero delante.
El Punto Violeta de las fiestas del barrio dura un fin de semana. El nuestro va a ser de todo el año.
Yo empiezo. ¿Os animáis?
22 años, estudiante de sociología, Granada. Z gen militante TikTok, perreo y polémicas familiares por mi pelo morado.
Vamos a montarlo. Y vamos a hacerlo permanente. Tu post es exactamente el tono que necesitábamos.
Periodista. Hilo así sería material para reportaje colectivo. ¿Permitirías que se citen anonimizados para una pieza?
Yo añadiría capa: las migrantes recibimos doble (machismo + racismo). Si abrimos hilo, hagamos espacio para esa interseccionalidad.
Suscribo Amina. Como mujer negra en Madrid, el ratio de comentarios callejeros que recibo es brutalmente más alto que el de mis amigas blancas. Y casi siempre racializados.
Psicóloga. En consulta veo que la ‘normalización’ del acoso genera un cuadro específico llamado hipervigilancia. Crónico, agota. Apuntad ese dato.
Desde Teruel rural te digo: aquí pasa lo mismo, solo que en lugar de calles oscuras son carreteras y caminos. Y aquí ‘no se cuenta’ porque ‘es un pueblo’.
Profesora veterana. Lo viví a tu edad en los 70. Hoy mis sobrinas lo viven igual. 50 años, lo mismo. Tu hilo es necesario.
Abogada. Si alguna quiere asesoría legal sobre actos puntuales (no solo agresión física, hay tipificación penal para acoso callejero en algunas CCAA), contactadme.
Como trabajadora sexual, mi Punto Violeta es DOBLE. Mi cliente puede ser mi agresor y nadie me defiende. Si abrís hilo, incluid a quienes estamos en los márgenes.