El día que mi regla me arruinó una reunión: dolor menstrual y ley de los 7 días
Lunes, 11:00, presentación a dirección. La que llevaba tres semanas preparando. Empiezo a hablar y a los 8 minutos noto el calambre. No el calambre de «voy a ir al baño». El calambre de «si no me siento en 30 segundos, me caigo».
Me disculpé. Salí. Tuve que reagendar y mi jefe puso cara de «otra vez». Llegué al baño, me senté en el suelo, lloré quince minutos y me cambié dos veces de copa porque el primer día llevaba un sangrado de manual de medicina.
Esto pasa. Esto le pasa a una de cada tres mujeres con regla en este país. Y en este país sigue siendo «normal».
Lo que llevo aprendiendo en cinco años de regla bestial:
- La ley de los 7 días (un día con derecho a teletrabajo durante la regla, votada en 2023) no se cumple en la mitad de empresas. Conozco mi convenio mejor que mi cumpleaños.
- El ibuprofeno preventivo (empezarlo 24h antes) cambia la película.
- El calor local en la zona lumbar funciona más que el calor abdominal en mi caso.
- La copa menstrual me cambió la relación con el día 1.
- Pedirle a tu ginecóloga que te descarte endometriosis no es exagerar.
A mi jefe le mandé el lunes siguiente un email con el resumen. No para justificarme. Para que el siguiente lunes que pase, ya esté avisado.
Ingeniera industrial, única mujer en mi planta. Sí, ya sé lo que vais a decir.
Médica aquí. Ibuprofeno preventivo + calor + descansar = combo correcto. Y lo de descartar endometriosis lo subrayo.
Abogada laboralista: si necesitas la ley de los 7 días por escrito en el oído de RRHH, escríbeme, vamos a montarles el lío que se merecen.
Yo a tu edad aguantaba sin chistar. A los 50, después de la histerectomía, te juro que daría todo por avisarle a la yo de 30 que estaba VALIDÍSIMA quejarse.
Las dos hijas que tengo van a aprender que pedir el día por regla no es debilidad, es ciencia.
Esto me ha hecho pedir cita con la gine. Llevo 4 años con dolor 9/10 y «normalizándolo».
En hostelería esto es ciencia ficción. Si pides el día por regla, te miran como si pidieras un trozo de luna.